«No hay que pensar lo peor»: el drama de Alberto, el hombre postrado hace dos años en Mercedes que escuchó hablar de eutanasia
Mientras España debatía esta semana el caso de Noelia Castillo, la joven de 25 años que recibió la eutanasia en Barcelona tras una larga batalla judicial, en Mercedes, Corrientes, un hombre vivía en silencio su propio calvario.
Alberto lleva dos años postrado. Un diagnóstico tardío y equivocado —le dijeron que era una inflamación lumbar cuando en realidad tenía otra condición— lo dejó sin movilidad, sin poder trabajar, y con tres hijos a cargo. Solo cuenta con una pensión no contributiva que, en sus propias palabras, «no alcanza».
El periodista Alejandro Meda lo entrevistó y lo que surgió fue un retrato crudo de abandono: el sistema de salud que no lo atiende como corresponde por no tener obra social, la asistencia social que lo deriva de ventanilla en ventanilla, los políticos que pasaron por su barrio en campaña y nunca más volvieron.
En medio de la charla, Alberto mencionó que había escuchado el tema de la eutanasia. Meda no dudó: «No hay que pensar lo peor. Hay que tratar de pelearla. Sé que no es fácil».
Alberto vive en barrio Matadero, en calle Ivirapitá al 2000 Su número de contacto es el 3773-453341. Cualquier persona, institución o profesional que pueda acercarle una mano —sea médico, fisioterapeuta, trabajador social o simplemente un vecino solidario— es bienvenida.
Su historia no tiene la repercusión mediática del caso español. No hubo batalla judicial, no hubo cámaras. Solo un hombre que desde su cama escucha las noticias del mundo y pide, sin muchas palabras, que alguien lo vea.

