La conmovedora carta de una madre que debe orar por la salud de su hija luego de un tremendo accidente.

EL ACCIDENTE DEL QUE NADIE HABLO EN MERCEDES!!!
Buen día a todos. Les comento que por un tiempo van a dejar de saber de mí.
Voy a dedicarme exclusivamente a atender a mí hija con quien me encuentro internada en Corrientes capital.
Quiero que sepan de buena fuente. Como corresponde. Que ella está gravísima. Tiene fractura de la sexta vértebra cervical. Tiene un hematoma epidural y en este momento se encuentran estable. Gracias a la gestión de algunos amigos incondicionales ya Ioscor autorizó la compra de insumos para su operación de la que aún no se estableció fecha. Quiero que sepan que comparto la responsabilidad en este hecho desde el momento que mí hija no subió obligada a esa maldita camioneta. Comparto mí responsabilidad con los padres de quién conducía alcoholizada,una camioneta autorizada por ellos, que se volvieron fantasmas hasta hace dos días en que mágicamente apareció la madre solicitando que le informe de su estado y diciendo que no sabía nada. Si NADA. Cómo lo que nuestros compoblanos saben. Este accidente no existió para la prensa.Solo salió publicado un artículo en Semanario Payubre. Que misterio!!!!
Agradezco públicamente al voluntario que se acercó al accidente y sostuvo la cabeza de mí hija sino otra hubiera sido su suerte. Estaría desnucada o cuadriplejica. Destaco la atención del hospital Las Mercedes quienes estuvieron a la altura de las circunstancias. Fue derivada a tiempo. Agradezco con el alma a toda la gente que nos contiene y atiende en el hospital Pediátrico que es nuestra casa desde hace una semana. Y por supuesto a toda la comunidad que día a día se interesa por nosotros y nos tiene en sus oraciones. A mí familia le pido paciencia y tranquilidad. Dios pone cada cosa en su lugar a su tiempo. Y acá estamos con el alma destrozada. Una adolescente con su vida destruida pero con la certeza de que todos ponen lo mejor de si para que ella esté bien. Los padres de los otros cuatro que iban en la camioneta disfruten de la suerte que tuvieron sus hijos.
Surgieron infinidad de entredichos. Comentarios fuera de lugar y suposiciones respecto al estado de salud de mí hija. Lo que acá comento es lo que realmente paso. Un abrazo a quienes están pendiente de nosotros de buena fe que son muchos.